Historia de la Escuela

HISTORIA DE LA KEN SHIN KAN EN SUDAMÉRICA

En el año 1957, Sensei Akamine desembarca en el puerto de Santos (Brasil), con el propósito de radicarse definitivamente en la ciudad de San Pablo. Había emigrado de Japón, debido a la mala situación económica que reinaba en el país en aquella época. Algunos de sus viejos amigos lo esperaban ansiosamente, con la esperanza de que aquel extraordinario maestro impartiera sus enseñanzas en el país que lo recibía. Al poco tiempo de haber llegado, el Sensei Akamine empieza a enseñar a sus compatriotas en primera instancia y luego su nombre empieza a sonar también en los oídos del pueblo brasileño.

Más tarde, abre un gran Dojo en la calle Tabatinguera, en donde llega a tener más de mil alumnos, Allí, empieza a enseñar una mezcla de los estilos de Karate Shorin-ryu y Goju-ryu, y también las artes del Kobudo. Su escuela había sido bautizada en aquel entonces (1964), como Asociación Brasileña de Artes Marciales, y ya se había hecho muy conocida en el país. En aquel entonces, el maestro fue invitado al Uruguay por Aquiles Faggiani, quien era muy conocido como profesor de Judo y como precursor de las artes marciales en dicho país. El maestro viajó acompañado por su alumno Ryuzo Watanabe, y así se introdujo por primera vez la escuela del maestro Akamine en el Uruguay. No obstante, con el paso del tiempo, surgieron algunos problemas con la escuela de ese país, pues, ante una segunda invitación al maestro Akamine, por parte del profesor Faggiani, misteriosamente apareció en su lugar, el profesor Watanabe. Cuando el maestro Akamine se enteró de lo anterior, rompió relaciones de inmediato con el profesor Faggiani. Y el futuro de la escuela en Uruguay, quedaría en suspenso por algún tiempo.

Por otra parte, en la escuela que el maestro tenía en San Pablo (Brasil), también surgieron conflictos, provenientes de sus alumnos más avanzados, tales como: Watanabe, Yanagizawa, Tanaka, Sagara y Miyazato, por nombrar algunos de ellos. Lo que estos últimos querían era dividir la escuela del maestro Akamine y repartírsela entre ellos. Finalmente lo consiguen, y así, el maestro Akamine es prácticamente despojado de su escuela, por medio de subterfugios legales (1967). En el año siguiente, el maestro decide reabrir su escuela en un nuevo Dojo (ubicado en una estación de policía de San Pablo) y la bautiza como Ken-Shin-Kan (Escuela del Espíritu Fuerte).

Ese mismo año, llega desde el Uruguay Juan Carlos Ryus, quien había entrenado ya con el maestro Akamine, en una visita que éste había hecho anteriormente a Montevideo (Uruguay). A Ryus, le otorga la representación de la Ken-Shin-Kan en Uruguay (junio de 1968), y desde allí en adelante su escuela empieza a hacer historia. Después de unos pocos meses (diciembre de 1968), aparece un joven chileno, llamado Roberto Fernández de la Reguera, quien había estado buscando al Sensei Akamine insistentemente, tanto en San Pablo como en Río de Janeiro. El maestro lo acoge inmediatamente y acepta la invitación que éste le hace para visitar Santiago de Chile. Así se establece la escuela Ken-Shin-Kan en nuestro país. La escuela en Chile comienza a ser dirigida por los hermanos Raúl y Roberto Fernández de la Reguera, y a través de ellos alcanzaría un gran desarrollo en el futuro, tanto en su desarrollo nacional como internacional