RESPONSABILIDAD CON LOS OTROS

EL CONSTRUCTOR DE PUENTES

                                                                         Will  Allen  Dromgoole

 

Un anciano, por un camino solitario,

llegó en el frío y gris atardecer

a un abismo vasto, ancho y profundo

por donde rodaba un peligroso río.

El anciano cruzó en la hosca penumbra

(pues las aguas no lo amedrentaban),

Pero en la otra margen se detuvo

 y se puso a construir un puente.

“Anciano –díjole otro peregrino_,

derrochas energías  con tu obra;

tu viaje habrá concluido con el día,

y nunca más pasarás por estos rumbos;

 has cruzado el profundo y ancho abismo,

¿por qué construir un puente a estas horas?”

 

El constructor irguió la gris cabeza.

“Buen amigo, hoy en el camino

me seguía –dijo- un joven cuyos pies

también deben pasar por estos rumbos.

Este abismo, que para mí no fue nada,

puede ser fatal para ese rubio joven.

Él también debe cruzar en su crepúsculo;

buen amigo, para él construyo el puente.”

Aporte de  Sensei Adolfo Godoy